El movimiento estudiantil y sus consecuencias en una joven común y corriente de Shile.

Posted on septiembre 14, 2011

9


Hace tiempo que no escribía acá y siendo honesta, no creo que lo vuelva a hacer. O al menos nunca lo haré con la frecuencia de mis años mozos.
Verán, he estado medio ocupada con asuntos amorosos, familiares, económicos, de no-estudio (no tengo clases desde como hace cuatro años (na, mi U salta al toque cuando de tomas se trata) y por culpa de eso, he ido generando un estado de lasitud en mi ser, el cual me ha hecho subir unas cuantas libras y me ha ido convirtiendo en una persona menos contenta, ya que con tanto tiempo, se tiende a reformular hasta los peos que uno se tira.  Se re-piensa todo con el único fin de perjudicar.
El aspecto bueno que he podido rescatar de este período en el que hago menos cuestiones, fue la “nueva oportunidad” que me ha sido concedida para volver a empezar con los ramos que, hay que decirlo, me estaba farreando. No como para echármelos, pero es rico cuando se puede comenzar algo otra vez y en base a lo vivido, corregir los errores (errores = notas mediocres).
Los dos libros que tenía que leerme en una semana, siguen en la repisa ni con un décimo leído y, si no estuviera pasando esta cosa de los niñitos que quieren estudiar gratis, la deuda que estaría manteniendo con mi biblioteca estaría ascendiendo a aproximadamente: sus doscientos mil pesos.
Todas estas cosas hacen que los puntitos de felicidad decaigan debido a tener más cosas en las que pensar (a pesar de no hacer nada al respecto) . Y varias más; con mi novio tenemos un proyecto re-bonito que no ha avanzado más por culpa mía por ser una floja de mierda y sin inspiración, no hago ni peo. O cuando esta surge, es enfocada sólo a una cosa (generalmente cosas inútiles) como por ejemplo; estar escribiendo esta mierda más fome de leer que la cresta (por falta de chistes creativos o cosas muy egocéntricas que no le importan a nadie más que a mí) o dibujar weás con el tablet que, por culpa del tarro del año del ano que tengo, se me apaga y no se alcanza a guardar ni la más mínima reconchetumare weá. Tampoco me funciona el chrome, pero menos mal que la mierda de WordPress me guarda lo que escribí para poder hacerles llegar este humilde esbozo dedicado con tanto amor a ustedes, mis queridos infieles lectores.

No me ducho del viernes y eso también me desconcentra, chao.

Anuncios
Posted in: Uncategorized